AUTOMATIZACIÓN DE PROCESOS
Automatización, sistema de fabricación diseñado con el fin de usar la
capacidad de las máquinas para llevar a cabo determinadas tareas
anteriormente efectuadas por seres humanos, y para controlar la
secuencia de las operaciones sin intervención humana. El término
automatización también se ha utilizado para describir sistemas no
destinados a la fabricación en los que los dispositivos programados o
automáticos pueden funcionar de forma independiente o
semi-independiente del control humano. En comunicaciones, aviación y
astronáutica, dispositivos como los equipos automáticos de conmutación
telefónica, los pilotos automáticos y los sistemas automatizados de
guía y control se utilizan para efectuar diversas tareas con más
rapidez o mejor de lo que podrían hacerlo un ser humano.
ETAPAS DE LA AUTOMATIZACIÓN
La fabricación automatizada surgió de la íntima relación entre fuerzas
económicas e innovación técnica como la división de trabajo, la
transferencia de energía y la mecanización de las fábricas, y el
desarrollo de las máquinas de transferencia y sistemas de
realimentación, como se explica a continuación.
La división del trabajo (esto es, la reducción de un proceso de
fabricación o de prestación de servicios a sus fases independientes más
pequeñas), se desarrolló en la segunda mitad del siglo XVIII, y fue
analizada por primera vez por el economista británico Adam Smith en sus
libro Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las
naciones (1776). En la fabricación, la división de trabajo permitió
incrementar la productividad y reducir el nivel de especialización de
los obreros.
La mecanización fue la siguiente etapa necesaria para la evolución
hasta la automatización. La simplificación del trabajo permitida por la
división de trabajo también posibilitó el diseño y construcción de
máquinas que reproducían los movimientos del trabajador. A medida que
evolucionó la tecnología de transferencia de energía, éstas máquinas
especializadas se motorizaron, aumentando así su eficacia productiva.
El desarrollo de la tecnología energética también dio lugar al
surgimiento del sistema fabril de producción, ya que todos los
trabajadores y máquinas debían estar situados junto a la fuente de
energía.
La máquina de transferencia es un dispositivo utilizado para mover las
piezas que se está trabajando desde una máquina herramienta
especializada hasta otra, colocándola de forma adecuada para la
siguiente operación de maquinado. Los robots industriales, diseñados en
un principio para realizar tareas sencillas en entornos peligrosos para
los trabajadores, son hoy extremadamente hábiles y se utilizan para
trasladar, manipular y situar piezas ligeras y pesadas, realizando así
todas las funciones de una máquina de transferencia. En realidad, se
trata de varias máquinas separadas que están integradas en lo que a
simple vista podría considerarse una sola.
En la década de 1920 la industria del automóvil combinó estos conceptos
en un sistema de producción integrado. El objetivo de este sistema de
línea de montaje era abaratar los precios. A pesar de los avances más
recientes, éste es el sistema de producción con el que la mayoría de la
gente asocia el término automatizado.
REALIMENTACIÓN
Un elemento esencial de todos los mecanismos de control automático es
el principio de realimentación, que permite al diseñador dotar a una
máquina de capacidad d autocorrección. Un ciclo o bucle de
realimentación es un dispositivo mecánico, neumático o electrónico que
detecta una magnitud física como una temperatura, un tamaño o una
velocidad, la compara con la norma establecida, y realiza aquellas
acciones preprogramadas necesarias para mantener la cantidad medida
dentro de los límites de la norma aceptable.
El principio de realimentación se utiliza desde hace varios siglos. Un
notable ejemplo es el regulador de bolas inventado en 1788 por el
ingeniero escocés James Watt para controlar la velocidad de la máquina
de vapor. El conocido termostato doméstico es otro ejemplo de
dispositivo de realimentación.
En la fabricación y en la producción, los ciclos de realimentación
requieren la determinación de límites aceptables para que el proceso
pueda efectuarse; que estas características físicas sean medidas y
comparadas con el conjunto de límites, y que el sistema de
realimentación sea capaz de corregir el proceso para que los elementos
medidos cumplan la norma. Mediante los dispositivos de realimentación
las máquinas pueden ponerse en marcha, pararse, acelerar, disminuir su
velocidad, contar, inspeccionar, comprobar, comparar y medir. Estas
operaciones suelen aplicarse a una amplia variedad de operaciones de
producción.
USO EN LA INFORMÁTICA
El advenimiento del ordenador o computadora ha facilitado enormemente
el uso de ciclos de realimentación en los procesos de fabricación. En
combinación, las computadoras y los ciclos de realimentación han
permitido el desarrollo de máquinas controladas numéricamente (cuyos
movimientos están controlados por papel perforado o cintas magnéticas)
y centros de maquinado (máquinas herramientas que pueden realizar
varias operaciones de maquinado diferentes).
La aparición de la combinación de microprocesadores y computadoras ha
posibilitado el desarrollo de la tecnología de diseño y fabricación
asistidos por computadora (CAD/CAM). Empleando estos sistemas, el
diseñador traza el plano de una pieza e indica sus dimensiones con la
ayuda de un ratón o Mouse, un lápiz óptico u otro dispositivo de
introducción de datos. Una vez que el boceto ha sido determinado, la
computadora genera automáticamente las instrucciones que dirigirán el
centro de maquinado para elaborar dicha pieza.
Otro avance que ha permitido ampliar el uso de la automatización es el
de los sistemas de fabricación flexibles (FMS). Los FMS han llevado la
automatización a las empresas cuyos bajos volúmenes de producción no
justificaban una automatización plena. Se emplea una computadora para
supervisar y dirigir todo el funcionamiento de la fábrica, desde la
programación de cada fase de la producción hasta el surgimiento de los
niveles de inventario y de utilización de herramientas.
Asimismo, aparte de la fabricación, la automatización ha influido
enormemente sobre otras áreas de la economía. Se utilizan computadoras
pequeñas en sistemas denominados procesadores de textos, que se están
convirtiendo en la norma de la oficina moderna. Esta tecnología combina
una pequeña computadora con una pantalla de monitor de rayos catódicos,
un teclado de máquina de escribir y una impresora. Se utilizan para
editar textos, preparar cartas, etc. El sistema es capaz de realizar
muchas otras tareas que han incrementado la productividad de la oficina.
LA AUTOMATIZACIÓN EN LA INDUSTRIA
Muchas industrias están muy automatizadas, o bien utilizan tecnología
de automatización en alguna etapa de sus actividades. En las
comunicaciones, y sobre todo en el sector telefónico, la marcación, la
transmisión y la facturación se realizan automáticamente. También los
ferrocarriles están controlados por dispositivos de señalización
automáticos, que disponen de sensores para detectar los convoyes que
atraviesan determinado punto. De esta manera siempre puede mantenerse
un control sobre el movimiento y ubicación de los trenes.
No todas las industrias requieren el mismo grado de automatización. La
agricultura, las ventas y algunos sectores de servicios son difíciles
de automatizar. Es posible que la agricultura llegue a estar más
mecanizada, sobre todo en el procesamiento y envasado de productos
alimenticios. Sin embargo, en muchos sectores de servicios, como los
supermercados, las cajas pueden llegar a automatizarse, pero sigue
siendo necesario reponer manualmente los productos en las estanterías.
El concepto de automatización está evolucionando rápidamente, en parte
debido a que las técnicas avanzan tanto dentro de una instalación o
sector como entre las industrias. Por ejemplo, el sector petroquímico
ha desarrollado el método de flujo continuo de producción, posible
debido a la naturaleza de las materias primas utilizadas. En una
refinería, el petróleo crudo entra en un punto y fluye por los
conductores a través de dispositivos de destilación y reacción, a
medida que va siendo procesada para obtener productos como la gasolina.
Un conjunto de dispositivos controlados automáticamente, dirigidos por
microprocesadores y controlados por una computadora central, controla
las válvulas, calderas y demás equipos, regulando así el flujo y las
velocidades de reacción.
Por otra parte, en la industria metalúrgica, de bebidas y de alimentos
envasados, algunos productos se elaboran por lotes. Por ejemplo, se
carga un horno de acero con los ingredientes necesarios, se calienta y
se produce un lote de lingotes de acero. En esta fase, el contenido de
automatización es mínimo. Sin embargo, a continuación los lingotes
pueden procesarse automáticamente como láminas o dándoles determinadas
formas estructurales mediante una serie de rodillos hasta alcanzar la
configuración deseada.
Cada una de estas industrias utilizan máquinas automatizadas en la
totalidad o en parte de sus procesos de fabricación. Como resultado,
cada sector tiene un concepto de automatización adaptado a sus
necesidades específicas. En casi todas las fases del comercio pueden
hallarse más ejemplos. La propagación de la automatización y su
influencia sobre la vida cotidiana constituye la base de la
preocupación expresada por muchos acerca de las consecuencias de la
automatización sobre la sociedad y el individuo.
LA AUTOMATIZACIÓN Y LA SOCIEDAD
La automatización ha contribuido en gran medida al incremento del
tiempo libre y de los salarios reales de la mayoría de los trabajadores
de los países industrializados. También ha permitido incrementar la
producción y reducir los costes, poniendo autos, refrigeradores,
televisores, teléfonos y otros productos al alcance de más gente.
Empleo
Sin embargo, no todos los resultados de la automatización han sido
positivos. Algunos observadores argumentan que la automatización ha
llevado al exceso de producción y al derroche, que ha provocado la
alienación del trabajador y ha generado desempleo. De todos estos
temas, el que mayor atención ha recibido es la relación entre la
automatización y el paro. Ciertos economistas defienden que la
automatización ha tenido un efecto mínimo, o ninguno, sobre el
desempleo. Sostienen que los trabajadores son desplazados, y no
cesados, y que por lo general son contratados para otras áreas dentro
de la misma empresa, o bien en el mismo trabajo en otra empresa que
todavía no se ha automatizado.
Hay quienes sostienen que la automatización genera más puestos de
trabajo de los que elimina. Señala que aunque algunos trabajadores
pueden quedar en el paro, la industria que produce la maquinaria
automatizada genera más trabajos que los eliminados. Para sostener este
argumento suele citarse como ejemplo la industria informática. Los
ejecutivos de las empresas suelen coincidir en que aunque las
computadoras han sustituido a muchos trabajadores, el propio sector ha
generado más empleos en fabricación, venta y mantenimiento de
ordenadores que los que ha eliminado el dispositivo.
Por otro lado, hay lideres sindicales y economistas que afirman que la
automatización genera paro y que, si no se controla, llevará a la
creación de un vasto ejército de desempleados. Sostienen que el
crecimiento de los puestos de trabajo generados por la administración
pública y en los sectores de servicio han absorbido a quienes han
quedado desempleados como consecuencia de la automatización, y que en
cuanto a dichos sectores se saturen o se reduzcan los programas
gubernamentales se conocerá la auténtica relación entre la
automatización y el desempleo.
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